Buenas. Supongo que dispones de munición de sobra para afrontar a la Gnosis Colectiva, porque si no es el caso, el combate está perdido. Para empezar, recoge todos los contenedores que puedas con el módulo cinético desde una distancia segura. Si lo tienes mejorado al máximo, podrás recoger todas las cajas sin iniciar el enfrentamiento. Vuelve al almacén y haz acopio de munición de la cortadora de plasma (es el arma con la que más fácilmente acabarás con el monstruo) y un par de botiquines por si las moscas.
Una vez metidos en faena, corre lateralmente cuando la bestia ataque con sus tentáculos. Es muy sencillo de esquivar, tan solo sigue corriendo y cuando llegues a un lado, empieza a correr hacia el otro. Tras cada ataque, la Gnosis se echará hacia atrás y rugirá. Es entonces cuando debes aprovechar para atacar, disparando a sus ojos con la cortadora de plasma. Dispara a un ojo, y después intenta alcanzar OTRO OJO DIFERENTE. Puedes seguir el orden de las agujas del reloj si quieres. Es esencial que lo hagas así, ya que cuando hayas destruido tres de los ojos, los otros dos estarán ya muy dañados.
Cuando al bicharraco sólo le queden dos ojos, se enfurecerá y te agarrará por una pierna, dejándote colgado bocabajo. La distancia y los cambios en el control hacen que ahora sea más difícil de acertar, pero no imposible. Tu objetivo es destruir los dos ojos que quedan. No dispares a lo loco por si aciertas. En vez de eso, fíjate en que las marcas de luz de la cortadora queden sobre alguno de los ojos antes de disparar. Cuanto más cerca estés, más fácil será, pero más cerca estarás de la muerte, así que espabila. Si seguiste mi consejo anterior de disparar a un ojo cada vez, un sólo disparo destruirá cada ojo. De todas maneras, ésta es con diferencia la parte más complicada del enfrentamiento. Morirás algunas veces, así que no te desanimes.
Una vez el bicho esté ciego, atacará con sus tentáculos (del mismo modo que antes, solo que cuatro veces seguidas... ¡no te detengas!). Tras un rato, se erguirá y expondrá su pecho, abriendo las costillas y mostrando un racimo de corazones. No hace falta que diga a dónde hay que disparar, ¿no? Sigue destruyendo corazones hasta que cierre las costillas y reemprenda el ataque.
Si le das tiempo suficiente, el monstruo usará dos ataques nuevos. Con el primero, expulsará dos necromorfos embarazados (de esos que sueltan bichitos pequeños si les das en la panza). No te preocupes por ellos, pues la propia Gnosis los aplastará con sus tentáculos. Los bichos pequeños sí pueden resultar más molestos, porque si se te suben encima evitarán que esquives, y eso es malo. Con su segundo ataque, te lanzará un total de seis bolas explosivas (iguales que las del Leviatán). Éstas son más difíciles de esquivar, así que atento a tu vida y cúrate sin dudarlo cuando lo necesites.
Sigue evitando ataques hasta que el monstruo vuelva a erguirse y mostrar sus corazones (lo hará tarde o temprano). Estará muerto en cuanto hayas destrozado el último corazón.
Una cosa más: no te quedes muy adelante cuando la Gnosis se desplome. ¡Puede caerte encima!
Ánimo y sigue intentándolo. ¡Verás como no es tan difícil!